PERVIVENCIA DE DANZAS HISPANORROMANAS EN ÉPOCA VISIGODA

A partir del siglo II d.c. ya no encontramos noticias específicas acerca de esas bailarinas gaditanas ni de ningunas otras que pudieran provenir del solar del que con el tiempo nacería el flamenco. Es de suponer, lógicamente, que ese proceso de aclimatación cultural siguió siendo paulatino más allá de la época de Telethusa, y que en los bailes de las danzarinas hispanorromanas se conjugaran elementos nativos con modas provenientes de otras partes del Imperio. Si alguna vez hubo algo de tartéssico o de fenicio en el arte flamenco, debió fijarse aquí. De no ser así, podemos asegurar que sería en esta época cuando se rompería el hilo que pudiese conectarlo.

El gran cambio cultural de la época se está gestando en las catacumbas de las principales ciudades del Imperio. En el caso de la península ibérica, se sabe que la primera comunidad cristiana asentada se da en Córdoba y en el siglo III d.c se produce el martirio de las Santas Justa y Rufina, patronas de Triana. La Bética era la provincia de la Hispania con mayor contacto con la metrópoli y el resto de provincias del Imperio, por tanto no es de sorprender que el cristianismo se extendiera en el sur antes que en otras partes de la península.

Por de pronto, esta expansión del cristianismo será lenta por clandestina, y no afectará a los elementos principales de la cultura popular romana. Ya desde finales del III d.c el cristianismo se ha extendido con tal fuerza que se deja de perseguir y las autoridades asumen tal estado de cosas. A inicios del siglo siguiente, con el edicto de Milán, se consagra como la religión oficial del Imperio pero no será hasta el siglo V d.c. cuando dicha cristianización pueda trascender lo religioso para infiltrarse en el resto de elementos culturales.

Por esta época los pueblos germanos inciden perpetuamente sobre las fronteras del Imperio, las cuales a su vez están protegidas por soldados mercenarios de origen germánico en buena parte. Federaciones con Roma, invasiones en toda regla… durante el turbulento siglo V d.c. las elites romanas pugnan por conservar su cultura y poder a la vez y lo logran erigiendo en poco tiempo toda una estructura de poder paralelo al que en breve iba a estar en manos germanas. A la Curia romana se trasladan las familias que en el pasado mandaban senadores. Todo ha cambiado para que nada cambie, pero lo cierto es que el cambio empieza ahora.

Durante estas primeras décadas la literatura patrística configura rápidamente el cuerpo dogmático y doctrinal de la Iglesia Católica Romana, y ello tiene repercusiones ineludibles para el tema que nos ocupa, pues en su afán por redefinir todo el elemento religioso, las autoridades eclesiásticas desarrollan toda una labor de sustitución de los viejos cultos paganos por nuevos cultos cristianos, y en ello no hay un punto de casualidad en el hecho de que las principales festividades cristianas se coloquen en el lugar del calendario que antes ocupaban las grandes fiestas de los dioses antiguos. Ahora Cristo nacerá el mismo día que Mitra, los Santos Inocentes se celebrarán en los días de las fiestas Saturnales, la multitud de ritos y fiestas celebradas en la corta noche del solsticio de verano, serán ahora patrocinadas por San Juan, a las imágenes de María se les vestirá de oscuro en el otoño como se hacía con Deméter y la antigua Pascua judía ahora será Semana Santa… Sin embargo se tardarán muchos siglos en exterminar del todo esa profunda raíz pagana de la cultura europea.

De momento, en tiempos de Chilperico se constata la presencia de danzatrices hispanorromanas ambulantes que iban junto a los cómicos de pueblo en pueblo desarrollando un arte que antes lo era de palacios y villas.
¿Qué proporción del arte flamenco pudo tener conexión con esa cultura popular romana y pagana que aún en tiempos de los godos pervivía por los caminos de Hispania? No lo podemos saber. Pero lo que sí sabemos es que fuese cual fuese el arte mestizo en el que derivó la fusión de lo tartessico o fenicio con lo romano, este pervivió varios siglos más, compartiendo época con otras manifestaciones posteriores de las que se tiene mejor constancia de esa interconexión.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada